Tu logo te está haciendo perder ventas… ¡Y no te das cuenta!

¿Recuerdas esas películas de acción en las que el héroe creyendo plenamente en su propio plan de escape, lo consigue huyendo de una situación de la más alta peligrosidad? Balas casi rozando su cuerpo, explosiones muy cercanas y gritos de !A él, mátenlo¡ Brinca hacia el patín de aterrizaje de un helicóptero, colgado de aquello sólo usando sus manos mientras asciende sorteando ráfagas de ametralladoras. Se aferra tan fuerte al helicóptero como nosotros lo hacemos a nuestras ideas y a cada cosa por las que pensamos que no pueden fallar.
En la llamada “vida real”, esta escena sería imposible de replicar y nos muestra como tampoco es aplicable en el marketing aferrarse con fuerza a cada cosa que desde tu propia visión caracteriza a tu proyecto de emprendimiento o de marca, lo que incluye siempre el problema de encontrar en un logo su identidad corporativa.

Si de aferrarnos ciegamente a nuestras ideas se tratara, contrario al héroe caeríamos en manos del enemigo o en la nada, sin mencionar el duro golpe que nos daríamos.

Pueden ser las iniciales de tu nombre o la iconización de algo sagrado para ti, lo que crees fielmente que tu marca puede emplear como logo y que representará para quienes conozcan lo que haces lo mismo que representa para tí y eso suele ser un gran error y los errores solo se traducen en bajas ventas.

Las marcas pueden tomar elementos de organismos vivientes pero en el campo de los sentimientos, son mejores inspirándolos, así que sin tener que desconocer que las ideas tienen un alto complemento de ellos, los tuyos como los de todos, se han nutrido de una experiencia propia y eso no se traduce en lo necesario para que la imagen de tu iniciativa indique ser la respuesta a las necesidades de otros.
Un logo no debe tomarse a la ligera, no es un “formalismo gráfico” para clavar en una placa o estampar en una tela arriba de las puertas de tu negocio, debe ser como lo que fueron y siguen siendo las estrellas para los viajeros; marineros o interplanetarios, puntos brillantes de referencia que inviten a que tu producto o servicio sea aquello que un gran número de personas están buscando; que sepan que contigo, con tu marca es la cosa.

Encontrarlo, es un proceso en el que subrayando las fortalezas de tu proyecto, tomando nota de lo que esperas de él, (y si, sabemos que se trata de ganar dinero) debe resultar agradable y satisfactorio; La parte “chévere” de la creación de tu marca o el fortalecimiento de la que has ido sacando adelante durante algún tiempo.
Ven, se esa figura de acción para tu proyecto pero sin balas ni acrobacias peligrosas, te esperamos aquí también con explosiones, en este caso de creatividad, inventiva e ingenio para complementar esa idea que seguramente tendrá los mejores resultados, les pondremos un par de orejas gigantes para brindarle asesoría, tan grandes como las piernas que le crecen para empezar a andar y las manos que por supuesto se están poniendo a la obra.

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